Antonia Piqueras Jiménez
Antonia Piqueras Jiménez

Antonia Piqueras Jiménez

A LA LUZ DE LA ESPERANZA

Hace algún tiempo me encontré en Villamanrique (Ciudad Real) cara a cara con los versos de una mujer de nombre Antonia Piqueras a la que no conocía y que me llamó la atención al verla tan llena de cualidades y empatía. Antonia es una persona de enorme devoción y convicción poética que distribuye sus pensamientos en lontananza por aquellos lares donde las letras manchegas besan sin pudor la celeste gasa a la que tienen como testigo cada día que despiertan.

En aquella ocasión fui invitado por algunos amigos, —también literatos—  para acudir a la presentación del libro “Pinceladas” obra de la misma autora que hoy tratamos, y es que la palabra, —su palabra— tanto en aquella ocasión, como en esta que se nos anuncia para el próximo día 03 de febrero si acaso llena, lo está de esperanza, dirigida precisamente por esa luz que anuncia el título de este bellísimo poemario “A la luz de la esperanza” donde, indudablemente, la razón se antepone como proyecto genérico a toda disyuntiva vertebrada y originada por su verbalizado texto.

Esta pequeña joya literaria me recuerda la tiranía de las tan llevadas y traídas piedras en el camino por el que han de discurrir los pasos de aquellos que pretenden avanzar en el terreno creativo que la poesía pone a disposición tanto de autores como de lectores.

“A la luz de la esperanza” contiene palabras engendradas en un ayer y venidas a nuestro presente para expandirse y darse a los demás desde la experiencia que da cada una de las asignaturas de esta clase a la que diariamente asistimos llamada vida, y en ella y desde ella se visten de largo para dar alcance a ese humanismo como destaca, con muy buen criterio, su prologuista Natividad Cepeda.

Antonia Piqueras, se desnuda ante la palabra y exige un armisticio para que la palabra “guerra” abandone el alfabeto mundial para siempre y se pueda restablecer la luz de la que nos habla: la luz de la esperanza y de la justicia.

Lo que escribe lo defiende sin contemplaciones mostrándonos esa verdad que nunca oculta, pero entre versos se evidencia el deterioro que le supone, la envidia, el rencor y las críticas de diseño tan promocionadas por la vulgaridad en la sociedad que nos ha tocado vivir. Su lectura y relectura me ha llevado a recordar algunos fragmentos de las obras de Gabriel Celaya y Blas de Otero cuando el paisanaje costumbrista y político de la época exigían de la palabra esta valentía

Resalto y no porque me haya tocado la fibra del alma, que también, la calidad de uno de los poemas que con ínfinito amor dedica a su madre —qué sería de nosotros sin nuestras madres— “Manos que bordaron mi sueño”.

Estimados lectores, anímense y acudan a la presentación de este poemario este próximo día 03 de febrero, viernes a las 19,30 horas en el Antiguo Casino ubicado en la C/Caballeros, 3 de Ciudad Real. Reza el proverbio que la esperanza es lo último que se pierde. Pues bien, nuestra compañera le ha puesto luz.

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