Miguel Galanes

—Profesor de Lengua y de Literatura, poeta, crítico literario, novelista y ensayista—

01.- Aporte un resumen de su biobibliografía.

MIGUEL GALANES (Miguel Jiménez de los Galanes y de la Flor) nació el 5 de enero de 1951 en Daimiel, en la comarca de La Mancha, (Ciudad Real). Reside en Madrid ha ejercido como profesor de Lengua y de Literatura. Su primer libro de poemas, Inconexiones, apareció en 1979, después publicaría Urgencias sin nombre (1981) y Condición de una música inestable (1984) con el que se cierra su primera trilogía, La vida errante. La segunda trilogía, La vida inútil, está compuesta por La demencia consciente (1987), Los restos de la juerga (1991) y Trago largo (1994). La tercera trilogía, La vida de nadie, la forman los títulos: Añil, publicado en una primera y segunda edición en (1997), La vida por dentro (2007) y El viento me hizo (2010). Con el poemario Divino Carnaval. El canto de Deucalión (2011), donde, mediante una alucinada visión desde el Castillo de Calatrava la Nueva, siendo el medio para el descubrimiento de otros caminos que no había explorado en sus anteriores libros, se da comienzo a la cuarta trilogía, La vida ante todo. En 2016 aparece una segunda edición de Divino Carnaval. El canto de Deucalión, corregida, y aumentada con un nuevo Canto, El humus bajo el rosal, compuesto por trece largos poemas con el nombre de Encuentros, iniciando la cuarta trilogía, La vida ante todo, que se completa en 2022 con dos poemarios, Casa en las afueras y Tú quieres volar en amarillo. Con la publicación de tres nuevos poemarios, Secreta aventura, New York Stress y Luces y Sombras de ciudad: Madrid, publicados en un solo volumen, aparece en el otoño de 2019, la quinta trilogía, La vida a contratiempo.

A su labor de crítico literario se deben los títulos, publicados como ensayos teóricos, Ética y estética en la joven poesía española: El Culturalismo y El Sensismo (1982), En el final de la poesía moderna: Lo caótico y el interés por la propia personalidad (1983), El imperio de la diversidad: Culturalismo, Sensismo y otros… (1989), El Sensismo: Los estertores de un siglo en su final (1990), El tiempo de los profanadores (1992), El arte de la profanación. Elogio de la individualidad (2003), Arte de la Ilusión. Elogio de la dignidad (2008) y Arte de Fortuna. Elogio de la Elegancia (2020).

En el año 2017 publica su primera novela, Cauce de la desolación, siendo su segunda edición en 2018, y en el 2024 aparece su segunda novela, Alegra Aura.                                

 

02.- Cuando la palabra le pide auxilio para formar un incipiente verso, ¿a qué estadio recurre para socorrerla?, ¿hay orden específico que respetar en el orbe creativo o pesa más el orden didáctico al que se debe el poema?

El proceso en mi caso es simple: Recurro a la experiencia, siempre protegida por la imaginación, manifiesta en la intelección de las sensaciones recibidas en esa misma experiencia. No parto de un orden establecido. Doy prioridad al proceso que se sigue en el acto literario y a la consecución del resultado final, que, por supuesto, pertenece siempre a la ejecución del artefacto creativo.

 

03.- ¿Qué obtendría del Sensismo el poeta que aplicara su doctrina a su quehacer poético actual, cree que la definición del Sensismo podríamos atribuírsela, por sus obras, a poetas de otros movimientos literarios anteriores a éste?

Lo ignoro. El hecho creativo ha de ser totalmente individual, por lo consiguiente nunca habrá de ser bueno el que alguien se inmiscuya en un proceso que, por experiencia, no le pertenece. Puede ser que hayan aparecido obras que se podrían incluir en lo que yo considero como el Sensismo. A estas alturas no hay nada nuevo. Y no me considero un inventor de nada. En su momento me limité a analizar unas obras, diferentes en el panorama poético de los años ochenta, a las que, desde la crítica literaria, consideré dentro de las características determinantes y propias de este movimiento.

 

04.- ¿Cómo y cuándo nace su interés por escribir poesía? ¿Cómo le influyó su condición de docente a la hora de decidirse por un determinado género literario?

Mi interés por la poesía nace en mi niñez. Lo tengo escrito en el segundo ensayo que publiqué con el título de Arte de la Ilusión. Elogio de la Dignidad: Primero me llegó el sonido de las palabras en la declamación de los rapsodas que aparecían todos los martes junto al Mercado Municipal de Daimiel; recitaban historias de todo tipo, de tal manera que me sentí atraído con una fuerza especial, nacida de sus actuaciones, hasta hacer que yo, allí abstraído, permaneciese tiempo y tiempo creándome un mundo dentro del mundo del que ellos me hablaban, aunque poco o nada entendiese de lo que allí se dijera. Ahora, el interés por escribirla llegó mucho más tarde: en los primeros años del bachillerato comencé a garabatear algunos escritos, sin saber muy bien lo que eran. He querido ser muy breve en explicarlo, pero tanto lo uno como lo otro pertenece a manifestaciones muy diversas, de las que aquí no tienen cabida ni importancia.

 

05.- ¿Con qué género literario de los que sigue trabajando se identifica más como persona y escritor?

Para mí no depende del género, más bien del resultado final del hecho literario en sí, sin que, de antemano, le haya dado prioridad a ninguno en particular. Por encima del género se sitúa el artefacto literario. Este tema, tan selectivo y personal, lo desarrollo minuciosamente en mi último ensayo, Arte de Fortuna. Elogio de la Elegancia.

 

06.- Desde su perspectiva, como crítico literario, aparte de los conocimientos que sobre literatura tengamos, ¿en qué otros elementos fundamentales podríamos basar una crítica literaria a nuestro poemario?

Para mí siempre ha sido de suma importancia ver una obra desde el tiempo al que pertenece el autor y, como consecuencia, en el que ha sido escrita. Un escritor debe ser y pertenecer rigurosamente a su tiempo, y es aquí donde ha de radicar el valor de su mensaje final, lo que en nada se contradice con la literatura de ficción, con la de una realidad estricta, o si ha sido escrita por medio de la inteligencia artificial, o desde la verosimilitud. La crítica debe estar por encima de todas ellas y siempre en consonancia con el tiempo al que hagan referencia.

 

07.- En los años donde la libertad de expresión se exponía a la censura, dónde cobijaba su prolífica creatividad, a la palabra. ¿Tuvo éxito “¿El Bolito”, qué poetas o escritores se reunían en torno a esa tertulia? Traiga, por favor, aquel tiempo a nuestros días.

Nunca me he atenido a ningún tipo de corrección que no fuera la propuesta por mí mismo. He campado a mis anchas por los parajes literarios previamente elegidos por mí. Pero sí que me he mantenido siempre dentro del rigor que yo mismo me he impuesto sin seguir ningún tipo de ordenanza, sobre todo refiriéndose al manejo de la palabra y el estilo literario.

Ya lo creo que tuvo éxito El Bolito. En los años ochenta fue el principal y más heterodoxo centro de reunión literaria. Sólo hay que leer la primera crónica que el periodista y poeta Fernando García Román publicó en El Diario Informaciones, de tirada nacional, para apreciar la relevancia que tuvo entonces. También escribí sobre ello en el ensayo Arte de Fortuna. Elogio de la Elegancia (páginas 85–171).

La tertulia literaria El Bolito, en la calle de Atocha, estuvo dirigida por el flamencólogo, poeta y crítico, Eugenio Cobo y por mí mismo desde su fundación hasta su final. Por allí pasó lo mejor de la poesía actual de entonces, desde la Generación del 60, la Generación del Lenguaje hasta la poesía más joven, la incipiente Generación de los 80, junto con la Movida Madrileña. Sería muy largo contarlo aquí, por eso remito a los tres ensayos literarios ya publicados en los años 2003, 2008 y 2020.

 

08.- ¿Hasta qué punto es necesario el asociacionismo si lo que pretendemos ha de ser perfectamente definido en nuestro pensamiento? No se logra un currículum vitae como el suyo sin el interés por un aprendizaje lejos de cualquier persuasión tanto personal como foránea.

Lo cortés no quita lo valiente. Es necesario relacionarse con quienes consideramos afines a nosotros, aunque nuestro pensamiento estético sea diferente -en la diversidad está la grandeza-. Si yo siempre me relacioné desde mi independencia no quería decir que mi postura se manifestara en contra de los demás. Nunca. Prueba de esta variedad estaba en las tardes de El Bolito; por allí pasaron todas las estéticas que quisieron responder a nuestra invitación. Creo que un currículum vitae se logra manifestándote con transparencia, honestidad y apertura, y no con la cerrazón y el exclusivismo. Eso sí, sin perder tu personalidad, tu independencia y tu individualidad, siempre que no sean una imposición. Así es como uno aprende, se forma y evoluciona en su persona y en su obra.

 

09.- Cauce de la desolación cambia su rutina y le obliga a escribir en defensa de la naturaleza quebrantada de los acuíferos del Guadiana condenado por la mala organización e irresponsabilidad del ser humano con su entorno. ¿Qué nos puede decir de la experiencia obtenida con su primera novela, por qué le ha llevado tanto tiempo decidirse por este género?

No, en absoluto. Cauce de la desolación no cambia para nada mi actitud en defensa de la naturaleza. En el año 1997 publico mi poemario Añil y es aquí, incluso antes, donde aparece, junto con otros muchos, el poema donde se habla del Cauce de la desolación en un poema titulado Guadiana, concretamente en la página 33. Todo el libro es una auténtica puesta en evidencia y en escena de todo cuanto se le ha herido a la naturaleza.

La experiencia que, personalmente, he tenido con mi primera novela he de decir que es insuperable, pero no así en su proyección cívica. Creo que la claridad y la verdad no se admiten así con así. La evidencia me lo dice: si no se quiere ver cuanto ven tus ojos, menos aún tus ojos se van a dirigir para leer cuanto se expone como una verdadera condena del hombre por la naturaleza. Es todo.

La diferencia y la tardanza están en el tiempo que empleé en escribir Cauce de la desolación, en la que empleo doce años hasta verla definitivamente escrita.

 

10.- Su segunda novela, Alegra Aura, será presentada en este próximo otoño. ¿Qué condimentos ha utilizado en ella para engancharnos a su lectura con la misma avidez que se tuvo con Cauce de la desolación, está basada en hechos reales o es ciencia ficción?

Me sirvo de los mismos recursos que utilicé a la hora de escribir Cauce de la desolación. Cuento con una excelente base de datos más el acopio de una potente imaginación. De la unión entre realidad e imaginación surge la ficción que cada uno podremos tomar como algo nuestro, tan real, tan propio y tan verosímil como la vida misma.

 

11.- ¿Qué posos han dejado en su memoria las experiencias literarias vividas desde ese ímpetu que le define y qué consejos daría a esta generación que observa como su futuro, si acaso lleno, lo está de incertidumbre?

De la misma manera que nunca he querido darme a conocer, respecto a la literatura jamás he querido dar consejos a nadie. En mi caso no sólo me sirvo de los posos que mi experiencia ha dejado en mi memoria, también los sueños, fuente de mi imaginación, me sirven de un gran aporte a mi manera de escribir: hacer de la realidad ficción y de la ficción, realidad.

 

12.- ¿Puede la palabra llegar a transfigurar a un escritor hasta el punto de hacerlo dependiente y dañar su cordura al dejarse llevar por la fluidez e iniciativa de su pensamiento?

Ya lo creo que puede, pero en lo referente a mí, hasta el momento no ha ejercido ningún poder sobre mi pensamiento y mi coherencia. De hecho cuando digo que el Sensismo consiste en la resultante final en cuanto al proceso de la intelección a partir de las sensaciones es porque la mente interviene de un modo muy relevante.

 

13.- Sagrario Torres, Javier de Bengoechea, Lope de Vega, Miguel Hernández, por citar a cuatro sonetistas. ¿Qué ha motivado que el espíritu creador de los actuales poetas se eche a un lado ante esa hermosa figura literaria?

Conozco las obras de los autores a los que te refieres, mas no sabría cómo responderte de una manera genérica. En mi caso te puedo adelantar que no me encuentro dotado para crear un soneto con el que me pueda sentir satisfecho. Me faltan dotes para ello, y lo reconozco, lo cual no quiere decir que no lo haya acometido, pero no es lo mío. Marco los ritmos, los tonos y la medida métrica mediante otras formas poéticas. Conozco sonetos de Javier Bengoechea: el titulado Nada, Epitafio o Beso.

 

14.- Desde que se presentó a sus contertulios, allá por los años 80, el término Sensismo y como precursor de este movimiento literario, háblenos, por favor, de los cambios que se sucedieron en el pensamiento y en la palabra en los poetas que iniciaron, junto a usted, ese recorrido hasta que tomara el relevo la «poesía de la experiencia».

Las diferencias entre algunos de sus componentes ya se marcaron en un principio. Incluso después de dar mi conferencia en la Biblioteca Nacional, Ética y Estética en la joven poesía española: El Culturalismo y el Sensismo (1982), ya habían surgido ciertas diferencias por parecerles a algunos que el mensaje de la conferencia había sido más que arriesgado. Bien es verdad que la poesía de la experiencia, que viene a ser el resultado en el que desembocó La nueva sentimentalidad, se la puede considerar como unas ramas salidas del Sensismo, principalmente por haberse dado a conocer y a distinguirse del Culturalismo en el Café Gijón de Madrid con anterioridad a la aparición de otros muchos movimientos. Pero todo esto, referente a la evolución de los distintos movimientos, lo explico en los ensayos citados, y en particular en el último, Arte de Fortuna. Elogio de la Elegancia.

 

15.- Agradeciéndole su colaboración, valore esta entrevista y rubríquela.

No tengo por menos que valorarla como una entrevista excelente por la meticulosidad con la que se han elaborado las preguntas, sin duda tras haber indagado en temas que verdaderamente significan para la evolución de la poesía en general y, en cuanto a lo que a mí se refiere, por el cuidado con el que han sido elegidas y seleccionadas. Y está claro que lo rubrico:

                                                                                                                 Firma: