Manuel Rivas Cabezuelo

—Ingeniero metalúrgico, dibujante y escritor—

01.- Aporte un resumen de su biografía.

Nací en Torre de Juan Abad en 1949.

Tras finalizar los estudios de Maestría Industrial en Ciudad Real, viajé en 1972 al antiguo Sahara Español donde trabajé como técnico en la mina Fosfatos de Bucraa.

En 1975 me trasladé a Suecia. Trabajé en varias fábricas hasta iniciar los estudios de Ingeniería Metalúrgica en la Universidad de Bergsskolan-Lulea. Me gradué en 1982. Trabajé 5 años en la acería Uddeholm en Suecia y en España. Desde 1996 hasta 2015 trabajé como director gerente para España y Portugal en la multinacional metalúrgica Erasteel.

Como ingeniero he publicado tres libros relacionados con mi profesión: Aceros especiales (2009). Aceros para Aplicaciones en Frío (2012) y La Fractura en Materiales Metálicos (2014).

Así mismo he publicado numerosos artículos en revistas especializadas y he dado conferencias en universidades y empresas.

Como dibujante-pintor he realizado exposiciones en Suecia, en Barcelona y en La Mancha. He recibido premios en La Puebla del Principe, Cozar yTerrassa. En 5 ocasiones mis dibujos han sido seleccionados en el prestigioso concurso internacional organizado por el Museo Gregorio Prieto de Valdepeñas.

Como escritor de ficción he publicado 7 novelas. El Otro Hidalgo (2016) El legado de Svante Einarson (2018), El Manuscrito Templario de Toledo (2019), El Secreto de la Ermita Templaria (2020), ADIR (2021), El Vuelo de los Vencejos (2022) Primer premio en el Concurso Internacional de Novela Histórica Villa de Montiel 2022. Y Proyecto Terra (2023).

 

02.- ¿Cuándo tomó conciencia de que la pasión por la escritura le llevaría a consagrarse como novelista?

Desde siempre. Aunque no fue hasta el año 2016 cuando, tras mi jubilación, decidí escribir mi primera novela.

 

03.- Nos centramos en la ficción de sus novelas de corte histórica, ¿Qué elementos resaltaría de ellas para verse tan comprometido por su temática, en cuál de las dos invierte más tiempo, en la histórica o en la ficción?

Cabe resaltar en mis novelas el rigor histórico, la presencia de personajes de ficción adaptados a su tiempo y el ritmo. Pero quizás lo más destacable sea que en todas ellas la trama ocurre en nuestra tierra, el Campo de Montiel.

 

04.- Adentrarse en esos mundos donde todo es vértigo y emoción requiere de mucho tiempo para investigación e imaginación. ¿Qué parte de su vida hipoteca para darse por entero a este género literario?

Desde mi jubilación, dispongo de muchas horas libres. He aprendido a distribuir el tiempo de una manera organizada entre la lectura, la escritura, el dibujo-pintura-escultura y escuchar música (otra de mis grandes aficiones). Aún me queda tiempo para disfrutar de mi familia y amigos.

 

05.- Para que los potenciales lectores se lleven una imagen diáfana y real de toda su obra literaria, ¿sería tan amable de diseccionar, con relativa brevedad, cada una de sus novelas cronológicamente?

En El Oro Hidalgo se describe la historia de un hidalgo pobre en Villanueva de los Infantes a finales del siglo XVI y sus dos pasiones, la pintura y la hija del conde de Luarca.

El Legado de Svante Einarson, El Manuscrito Templario de Toledo y El Secreto de la Ermita Templaria forman la trilogía, “El Temple en el Campo de Montiel”. El templario sueco Svante se traslada a Paris donde participa en la construcción de la catedral de Notre Dame. Después se traslada junto con una parte del tesoro templario que será escondido en la ermita de Torre de Juan Abad. De la unión con una hermosa nativa nace Blanca que más tarde se unirá a Ramiro, un noble toledano que se traslada a San Juan de Acre donde vivirá los últimos días de los cruzados en Tierra Santa.

Con ADIR los hermanos Adir y Delina, únicos supervivientes de una tribu neolítica, vivirán el cambio al modo de vida de la Edad del Bronce en un recorrido por diversos yacimientos de la provincia de Ciudad Real.

El Vuelo de los Vencejos narra la historia verídica de una joven pareja extremeña que huye de las tropas de Franco y es acogida por una familia en Villanueva de los Infantes.

Mi última novela, Proyecto Terra, es una visión utópica de nuestro futuro próximo en La Mancha donde los efectos del cambio climático se han atenuado gracias a las drásticas medidas adaptadas por la nueva ONU. 

 

  06.- ¿De qué influencias parte para apostar, con la intensidad que lo hace, por la palabra escrita y el culto a esa saga de los templarios que tanto interés suscita entre sus lectores?

En la saga de los templarios describo una historia nacida a partir de una piedra de alabastro con una inscripción aún sin desvelar que se encuentra en la ermita templaria de Torre de Juan Abad. En la trilogía se viven historias que describen sucesos en Suecia Francia y España a principios del siglo XIV.

 

07.- En su escritura deja patente luchas y ruido de metales en algunas de sus novelas. Cuando amanece y recibe la inmensa luz que se vierte sobre el silencioso campo de Castilla-La Mancha, qué hace que apresure los pasos hacia el escritorio?, ¿tan activo es?

Uno de los temas repetitivos en mis novelas son las inevitables luchas de la Edad Media y la presencia de trabajadores del metal; fundidores, herreros… Como ya expliqué anteriormente, el día tiene muchas horas y si están bien organizadas, se encuentra tiempo para casi todo.

 

08.- ¿Qué novela le ha dado más satisfacciones y cuál de ellas le ha supuesto un esfuerzo adicional para terminarla?

Adir es la novela que más me agrada de todas las escritas y la que más elogios ha conseguido de mis lectores-as. Proyecto Terra es la que más me ha costado iniciar y terminar debido a la complejidad de imaginar un mundo nuevo completamente distinto al que vivimos.

 

09.- A propósito de su última novela, “Proyecto Terra”, ¿cómo catalogaría nuestra preocupación por la tierra que pisamos, cree que las políticas actuales podrán rebajar la intensidad de una evidencia tan palpable?

La pregunta es compleja y exige una respuesta consensuada. La situación actual es preocupante. Dudo que nuestros políticos y políticas sean capaces de actuar de manera eficiente para atajar el problema del cambio climático. Desde mi punto de vista creo que la posible solución está en nuestros menores. Creo que se debe prestar una atención muy especial hacia ellos, pues en ellos estará la solución.

 

10.- Háblenos del mundo de los aceros y metales a los que ha dedicado su vida profesional y díganos qué país de los dos, —Suecia o España— está más avanzado en innovación tecnológica y en la producción de acero. Desde su experiencia, ¿Qué cambios haría en nuestro país para que fuera más productivo?

Evidentemente, las tecnologías dedicadas a la producción de acero están bastante más avanzadas en Suecia. Ya en el año 1830 salieron los primeros ingenieros especializados en la fabricación de hierro y acero en Bergsskolan, la Universidad donde me gradué en 1982. España tiene una producción bruta superior, pero Suecia dispone de grandes centros de investigación y la colaboración entre los centros de producción-universidad está muy desarrollada. Quizás lo que más necesita nuestra industria es precisamente esa colaboración entre la fábrica y la universidad. 

 

11.- ¿Se arrepiente de no haber tomado antes las riendas de su quehacer literario, ha trabajado algún otro género, ¿qué opinión le merece la poesía contemporánea?

No me arrepiento. Durante mi larga etapa como ingeniero he vivido buenas experiencias que me han dado la oportunidad de conocer gentes, países y aprender idiomas. Mi trabajo como asesor metalúrgico me ha proporcionado infinidad de momentos felices. La poesía es una modalidad de escritura que se caracteriza por una elevada sensibilidad y un gran dominio de la palabra. Quizás me sienta poco atraído por ella a causa de mi mente excesivamente analítica.

 

12.- Lejos de su condición de escritor, ayúdenos a conocerle mejor como persona. Háblenos de su infancia y adolescencia, de sus primeras lecturas, si fue autor de, al menos, algún poema…

Pasé mi infancia en Torre de Juan Abad y su recuerdo me ha seguido durante toda mi vida. Tuve una infancia feliz, libre y en contacto muy cercano con la naturaleza. Con un sentido de la amistad que perdura hasta hoy mismo. Fui un niño inquieto y sentía una enorme curiosidad por ver lo que había más allá del pueblo. A los 11 años me enviaron a estudiar a los Salesianos en Puertollano, hecho que marcó mi vida. Mi padre, lector asiduo con nocturnidad me inculcó el placer de la lectura. Durante la adolescencia probablemente leí más que durante el resto de mi vida. También escribí una novela que se perdió. Durante los años que permanecí en el Sahara me centré en la literatura política; Marx, Rosa Lusemburgo, Engels etc. Luego vino la metalurgia. Leí algunos poemas de Quevedo, pero nunca los escribí.

 

  13.- La decisión de labrarse su futuro en Suecia y, sobre todo, las particulares diferencias de aquel país con el nuestro, ¿le han condicionado para renovar esas ideas que ya tenía programadas para la edición de alguna de sus obras?

Las diferencias entre nuestra sociedad y la sueca son enormes y la influencia que esa sociedad sueca ejerció sobre mi personalidad está todavía viva. Por lo tanto, sus efectos están presentes en mi comportamiento diario. Tuve la suerte de saber elegir y de extraer todo lo que yo consideraba positivo de aquella sociedad y esa condición está presente en mis novelas.

 

14.- Estamos asistiendo a un desenfrenado desequilibrio, tanto político como social, en un mundo cada vez más radicalizado, si tenemos en cuenta el alto nivel de frentismo que se da en la sociedad. Como amante de la historia e investigador por naturaleza, podría darnos su opinión al respecto?

Presiento que el deterioro del comportamiento social comienza a alcanzar niveles exagerados. Es urgente controlarlo, pero, ¿cómo? Desde luego no mediante la represión, ya tuvimos bastante. Para paliar los efectos negativos que afectan a nuestra sociedad se necesitan actuaciones en campos tan diversos como las relaciones persona-empresa, o mejor dicho, persona-trabajo. El tiempo de ocio puede actuar como generador de felicidad. La educación es

otra de las actuaciones urgentes. Creo que es necesario potenciar las posibilidades del maestro y también de la familia como unidad educadora (de ahí el tiempo de ocio). Y desde luego, limitar la exposición de nuestros niños y jóvenes a la violencia que se muestra en videojuegos, televisión, cine o móviles. Somos nosotros y nuestros políticos los que hemos de salvaguardar su futuro y aún estamos a tiempo.

 

15.- Agradeciéndole su colaboración, valore esta entrevista y rubríquela.

Resulta evidente que el entrevistador ha conocido en profundidad mi trayectoria como persona y como ingeniero-dibujante-escritor. Creo que las preguntas han sido elegidas con conocimiento y que esas preguntas cumplen a la perfección con el sentido de la entrevista. En ningún momento me he sentido forzado y las respuestas me han surgido con naturalidad. Gracias por ello.

                                                                                                                 Firma: