Iraia Nieto Llarena

—Psicóloga y escritora—

 01.- Aporte, por favor, un breve resumen de su biografía.

Soy mujer neurodivergente, psicóloga social, activista y escritora en mis ratos libres desde la adolescencia. Como neurodivergente conseguí salir airosa del sistema educativo gracias a apoyos que pusieron mi madre y mi padre o el profesorado que lo hizo accesible. Me gradué en Bertendona – donde me enamoré de los comentarios de texto, la filosofía y la psicología- y, tras muchas peleas con el sistema educativo, estudié psicología. Me pasé horas de compensación (por ser TDAH) y acabé especializándome en intervención social, lo cual respetaba y reflejaba mi identidad. Tras la formación y el activismo (feminista, anti capacitista…) he creado un espacio para acompañar a personas neurodivergentes (TDAH, autistas o AACC) adultas.  

Con 31 años, por fin, llevo años fuera de la academia, creando nuevas formas de hacer que incluyan y no excluyan. También he creado un poemario, denominado “catarsis neurodivergente”, que deje un hueco a estos sentires y necesidades que muchas veces son silenciados bajo intereses ajenos. Si quieres encontrarme, en Instagram soy iraia.psicologasocial.

 

02.- Para comenzar, ¿podría aclarar el concepto de altas capacidades, qué características principales definen a un niño con altas capacidades y cómo se diferencian de otros perfiles como niños talentosos o con un alto rendimiento académico?

  • En la alta capacidad hay una gran asociación de ideas. Esto se suele ver al escribir ideas. ¿Cómo de largas son las frases? ¿Cuántas ideas intentas incluir en una misma frase? ¿Cuántas veces necesitas resumir lo que piensas o lo que quieres decir?
  • Es común pensar que aún queda mucho por saber y no saber de dónde se saca el conocimiento (seguramente de la carrera, la propia vida u otros aprendizajes), pero explícitamente no se sabe de dónde viene y se tiende a pensar que no es suficiente porque se desconoce su fuente original o faltan más datos.
  • Hay un aprendizaje más rápido, pero no tiene por qué haberlo en todas las áreas de conocimiento (lógico-matemático, corporal, musical, lingüístico…) y también es diferente sí hay otras neurodivergencias (TDAH, autismo, dislexia…).
  • Existe también la frustración porque la energía, el cuerpo y el tiempo no da para la gran cantidad de ideas que se tiene. Esa frustración también se puede evocar a otras personas con las que se siente que no hay una sintonía en ritmos, ideas y/o valores.
  • Se quiere aprender y se tiende a la profundización de los temas que interesa, mientras da la sensación de que la mayoría de gente se queda en la superficie.
  • Se suele idealizar y querer más: conseguir ser mejor, aprender más, tener una visión más evolucionada del mundo… lo cual también genera frustración porque no todo está en nuestro poder y hay avances que van lentos. También puede conllevar crisis existenciales y es importante no asustarse con este término.
  • Siguiendo con lo anterior, los objetivos pueden no ser realistas. ¿Cuánto tiempo conlleva, por ejemplo, contestar estas 2 preguntas al detalle?

Para ahondar más recomiendo a Bea Sánchez (Mamá Valiente en YouTube). Sí es importante saber que las AACC no van de la mano del CI y de los resultados del colegio: puedes ser brillante como estudiante o incluso, parecer la peor estudiante (aburrirte, interrumpir, destacar solo en las asignaturas que te gustan…).

Otro dato importante es que cuando hablamos de neurodivergencias (personas con un funcionamiento cerebral fuera de la norma: Altas Capacidades, TDAHs, autistas…) siempre se nos concibe como infantes. Lo cierto es que sí hace falta que se nos vea desde peques, pero también cuando vamos creciendo porque seguimos viviendo.

 

03.- Muchos padres y docentes confunden las altas capacidades con el TDAH o el autismo, ¿cuáles son las principales diferencias y cómo se puede hacer un diagnóstico preciso?

Hay muchas personas que confunden diagnósticos, incluso profesionales, y el prejuicio influye en eso. Cuando a alguien se le habla de altas capacidades, a veces se asustan, pero también los hay que dicen “qué lista es mi niña, ya sabía que tenía mucha capacidad”. Lo ven como un triunfo. Pero si hablamos de otras neurodivergencias como ser autista o hiperactivo (TDAH) la gente se asusta más. Hay mucho prejuicio y estigma al respecto. ¿De quién es la necesidad de que un peque sea altas capacidades, pero no autista o TDAH? ¿Por qué un diagnóstico sí y otro no?

En psicología sanitaria también ocurre que no hay formaciones actualizadas sobre autismo o el TDAH. Se estudia “desde fuera” de la comunidad y no desde dentro, cayendo en estereotipos y sin contrastar adecuadamente la información. De esta manera, hay diagnósticos mal hechos y se va a acompañar mal.

Por ejemplo, si me voy a la pregunta anterior y cojo rasgos de AACC, como la tendencia a la profundización, este rasgo también se ve en el autismo.  Si me voy al rasgo de la asociación de ideas, este rasgo se ve también en TDAH. La diferencia de un perfil que sea solo AACC es que hay mayor acceso a las funciones ejecutivas (organización, flexibilidad cognitiva, regulación de la motivación, memoria, toma de decisiones…) que en perfiles combinados.

Para hacer un diagnóstico diferencial es importante acudir a consultas de personas que saben de doble y triple excepcionalidad y, si puede ser, que sepan del modelo de la neurodiversidad. Muchas profesionales ni han oído hablar de ello. Pero cada vez hay más espacios que lo abarcan desde un enfoque respetuoso.

 

04.- Ha hablado de doble y múltiple excepcionalidad y también del modelo de la neurodiversidad, ¿puede desarrollarlo?

Hay casos de doble excepcionalidad (cuando las altas capacidades se combinan con otra neurodivergencia: TDAH, autismo, dispraxia…) o incluso, de múltiple excepcionalidad (cuando las Altas Capacidades se mezclan con 2 o + neurodivergencias). Para profundizar recomiendo este video sobre ello: https://youtu.be/tZ3YL9xysVg

El modelo de la neurodiversidad se basa en coger los diagnósticos que se han visto como deficitarios y darles un enfoque social. Las altas capacidades se ven como algo positivo porque lo relacionamos con la capacidad y ser autista o TDAH es algo que se percibe como malo porque lo relacionamos con la incapacidad.

Ahora bien, el modelo de la neurodiversidad – creado en los 90 por Judy Singer, socióloga autista- habla de que hay barreras sociales y discriminación hacia colectivos que funcionan diferente a nivel neuronal. Si eres autista y procesas en detalle y, por ende, tardas más y te lleva más esfuerzo, no se te adaptan los tiempos y se te discapacita. Y si eres hiperactivo y dejas tareas a medias y no las monetizas, no estás rindiendo como se espera de ti y, por tanto, también “estás mal y hay que curarte”.

Qué diagnósticos son válidos y cuáles son un problema tiene relación con la cultura que habitamos. Si se dan apoyos y se eliminan barreras, todo el mundo es discapacitado/incapaz de hacer algunas cosas y capaz de hacer otras y cada quién, tiene habilidades diferentes que participan/movilizan la sociedad.

 

05.- Desde su experiencia, ¿cómo suelen vivir los niños con altas capacidades su paso por el sistema educativo, ¿cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan en el aula?

Depende de la persona. Como peque de altas capacidades es probable que se quiera aprender, desarrollar, expandir… y busqué estímulos y retos. Estos estímulos, el aprendizaje, el reto no sólo están en las clases. Puede encontrarse fuera. Hay que escuchar a cada persona y sus necesidades. No hay recomendaciones generales.

En la adultez se sigue infravalorando otros ámbitos que no sean los estudios o el trabajo, cuando éstos no nos llenan por completo. Esto lo aprendemos desde peques. ¿Qué pasa con las amistades? ¿Con tus intereses profundos? ¿Con hacer algo divertido y placentero y ya está? ¿Con el arte? Lo peor de las altas capacidades es que se te espere demostrando CAPACIDAD constante. Así lo único que conseguimos es cultivar la exigencia, odiar otras emociones o las barreras que tengamos (sobre todo, en perfiles de doble o múltiple excepcionalidad). ¿Que la persona quiere hacer más? Estupendo. Pero los descansos, la diversión y el tener espacios para “no llegar” importan.

Ahora bien, los límites también son necesarios. “Quiero 10 cosas”. Pues igual hay que elegir porque el tiempo, la energía, la economía y el cuerpo es finito y saber chequear necesidades es vital en el bienestar. No podemos abarcarlo todo. Altas capacidades sí, pero deidad no. Y esto tiene mucho que ver con los objetivos realistas o irreales que planteaba al principio.

 

06.- Las altas capacidades no siempre se traducen en un alto rendimiento escolar. ¿Por qué algunas personas con altas capacidades pueden desmotivarse o incluso fracasar académicamente?

En neurodivergencias se habla tanto de la sobreestimulación y la infra estimulación. No es cuestión de sobre estimular a nadie (introducirle más estímulos de los que pueda sostener: aprendizajes, clases particulares, vida social…) ni de infra estimularlo: me falta estímulos, me aburro, me desconecto.

Hay un concepto interesante que es el Boreout. Al igual que se habla del Burnout (es decir, cuando nos desgastamos por sobrecarga), existe el Boreout, que es cuando nos falta estimulación. Por ejemplo, me mandan a una oficina a trabajar 8 horas y me aburro porque acabo el trabajo antes o carece de interés o estoy estudiando, pero los temas que “aprendo” ya me los sé o no tienen que ver con mis intereses y luego, no hay otra cosa que lo compense. O estoy en mi casa el fin de semana viendo la tele y cada vez me apago más… porque no hay planes interesantes.

Para salir de aquí es importante dejar hueco a los intereses profundos. No es que tengas que estar todo el tiempo haciendo lo que te interesa y no hacer la colada porque te aburre, pero sí un equilibrio. E igual no pones las lavadoras porque a alguien le gusta más que a ti, pero sí haces las compras. Las tareas se pueden adaptar.

 

07.- Desde el punto de vista emocional, ¿es cierto que pueden ser más sensibles o intensos emocionalmente que otras personas?

Aquí me preguntaría: ¿quién mide qué es la intensidad? Devuelvo preguntas porque es algo que me parece lo más interesante. Igual desde el otro punto de vista, podríamos decir que la gente tiene poca sensibilidad.

Sí se habla de la alta sensibilidad en las neurodivergencias y no sólo en AACC, sino también en TDAH o en autismo. Y ¡ojo! No todas las personas de altas capacidades tienen alta sensibilidad. Cuando se habla de ser muy sensible, muchas veces se habla de lo sensorial (sentidos como el auditivo, visual, interoceptivo…) o de ser “muy emocionales”.

 

08.- ¿Qué diferencias hay entre la sensibilidad emocional y sensorial?

Sensorial: Imagina que una persona que capta más los ruidos (hiperreactividad) que otras, pasea por el Casco Viejo. La persona con hiperreactividad al ruido está agobiada, sobre estimulada, irascible… Seguramente las personas que perciben menos estarán diciendo “qué sensible eres”, “qué exagerada”, “te ahogas en un vaso de agua”. Estas frases las hemos oído muchas personas con hiperreactividad a diferentes estímulos desde la infancia. Lo que no piensa quién lo dice es que mide todo desde su centro de percepción, lo cual es bastante discriminatorio. Aquí podríamos hablar de la falta de accesibilidad. Con una persona en silla de ruedas esto se entendería a la perfección. ¿A qué no se le pide que suba las escaleras y se le llama intenso si se agota intentándolo?

Emocional: Si yo aprendo a construir un mundo más justo, sobre detección de violencia y he vivido situaciones injustas, cuando veo una situación injusta, seguramente reaccione. Imagina que veo a un hombre gritando a una mujer en medio de la calle y a la gente pasando alrededor como si nada (basado en hecho reales). En esa situación reacciono y ojalá todo el mundo lo hiciera. Si me encuentro con gente que no reacciona, seguramente me diga que lo ignore y si eso me enfada y me pongo a discutir sobre ello, probablemente se me acusara de “sensible” o “intensa” porque las otras personas no lo entienden. Mis necesidades en ese momento serán: apoyo, reconocimiento y/o empatía y ninguna de ellas será recogida y esto también tendrá que ver con la “intensidad” de mi respuesta.

En resumen, nuestra sensibilidad tiene que ver con nuestro perfil sensorial (los sentidos), nuestros aprendizajes, nuestra historia de vida y con cómo es el entorno: ¿recoge nuestras necesidades o las niega?

 

09.- ¿Qué impacto pueden tener las altas capacidades en la socialización, es común que se experimente dificultades para hacer amigos o sentirse comprendidos?

Como digo en la anterior pregunta, tiene mucho que ver con el entorno. Si tengo necesidades sensoriales diferentes, ¿es el entorno accesible? ¿Comparto intereses y valores con el resto de mi red? Si es así, habrá más conexión y pertenencia. Los intereses pueden variar según las personas: puede ser artes, psicología, filosofía, salir a bailar, ir al cine, juego de mesa… 

Si me voy al mundo adulto, cuando estas conexiones no se dan, las preguntas que más surgen son: ¿cómo se hacen amigos? ¿Y cómo se liga? Y es un temazo. Porque aquí nos damos cuenta de lo poco que existe la comunicación explicita. ¿Cuántas veces expresamos, como cuando éramos peques, nuestros deseos y necesidades? ¿Cuántas veces aparece la pregunta de: “oye, quiero ser tu amiga, ¿te interesa?”. ¿Cuántas veces se habla de qué es una amistad para mí y si eso coincide con lo que busca la otra persona? Lo mismo con las interacciones en el plano romántico. Aprender de peques, en este sentido, es genial: simplifican lo que el mundo adulto complica innecesariamente.

 

10.- Se ha hablado mucho sobre la relación entre altas capacidades y problemas emocionales como ansiedad o depresión, ¿cómo se puede prevenir?

Habiendo educación sobre las propias necesidades y la comunicación de las mismas. Hay educación en matemáticas y otras cuestiones, pero no en emociones y necesidades. ¿Cómo vamos a regularnos si no conocemos nuestras necesidades?

Algunas necesidades son: conexión, pertenencia, estabilidad, autoexpresión, apoyo, amor, comida, diversión, abrigo… ¿Cuántas personas saben citar qué necesidad tienen AHORA MISMO? E, incluyo aquí, a las personas no-neurodivergentes.

Insisto: si las necesidades son satisfechas no tiene por qué pasar depresión ni ansiedad. Ambos diagnósticos son psico-sociales.

 

11.- El papel de la familia es clave. ¿Qué consejos daría a los padres para acompañar a sus hijos sin presionarlos ni sobrecargarlos?

Preguntar por las necesidades de los peques y enseñarles a conocerlas. Pero, para esto es importante que los padres y madres reconozcan sus propias necesidades.

Muchas veces se proyecta en hijos lo que uno no tuvo de niño. Si yo soy neurodivergente y nunca lo he sabido, ahora voy a llenar la vida de mi hijo con todas las necesidades que yo no tuve satisfechas. Si yo no pude tener clases particulares, te apunto a todas las que quieras. Si yo no tuve adaptaciones curriculares, voy a hacer de mi vida una lucha para que a ti no te falte el acceso a la educación que yo no pude vivir. Si yo no he tenido espacio para salir del armario neurodivergente (como altas capacidades, autista o TDAH) voy a hablar de ello a través de mis hijos. Igual ni siquiera esto responde a sus necesidades o no siempre.

Ojalá esas personas adultas, de diagnósticos perdidos, puedan reconocerse y darse espacio. Su espacio es diferente que el espacio de sus hijos.

 

12.- ¿Hay algo que haya visto que se hace desde las familias que pueda presionar, sobrecargar o invadir sus necesidades?

Los perfiles en redes sociales. A menudo adultos exponen a sus hijos en las redes para “sensibilizar”. Se les pone su cara, sus historias, sus vidas…Se hace con niños de síndrome de Down, con autistas, con TDAH, con las altas capacidades, con niños negros en países de áfrica… ¿dónde está el derecho a la intimidad y el consentimiento de los infantes? ¿Acaso alguien fotografía a un señor de 60 años en España para crearle un perfil con sus fotos y contar todas sus intimidades sin su permiso? Esto sería ilegal y el hombre se enfadaría y podría poner una denuncia por suplantación de identidad. Coger la vida e imagen de personas para un objetivo propio se llama instrumentalizar. No hagamos en la infancia, lo que jamás haríamos con mayores de edad.

Aquí no sólo hablamos de necesidades sino de derechos: El derecho a la intimidad, de la propia imagen y de autonomía informativa. ¿Qué deseo mostrar de mi vida y qué no? Y si decido compartirlo, ¿conozco las consecuencias?

Hoy en día hay mucho activismo en primera persona hecho por personas adultas (altas capacidades, autistas, TDAH, sordas, con esclerosis…). Si quieres concienciar, apoya las cuentas que ya están informando o compra cursos talleres en primera persona porque nadie es la voz de otra persona. Cada persona es su propia voz (incluso, también existe la comunicación aumentativa alternativa para las personas que no hablan).

 

13.- Ha hablado de reconocer necesidades, pero ¿cómo se pueden identificar?

La verdad es que es complejo y es un proceso. Pero algo importante es diferenciarla de deseos o peticiones.

Ejemplos:

Una adolescente de 13 años en la fase lútea. Necesito dulce (necesidad). Quiero un helado de chocolate (deseo). La necesidad se puede cubrir desde otro lugar.

Necesito aprender y estimulación (necesidades). Quiero ir a baile, a hípica, a teatro… ¿Aquí estamos hablando de deseos o necesidad? ¿Hay momentos para el “no”? Y si no puedo decir no, ¿es porque yo no lo tuve?

Todo lo que se pide no es una necesidad. Otro ejemplo, “tengo sueño (necesidad), ponme la tele (petición, deseo)”. ¿Se satisface la necesidad de descansar con la televisión? No. Pero, como digo, para detectar necesidades en otros, implica un trabajo interno.

 

14.- ¿Qué recomendarías a personas adultas que no han podido tener un diagnóstico y ahora pueden estar criando?

Hay personas que no necesitan reconocerse y otras que sí. Yo, sobre todo, me pregunto: ¿qué espacio han necesitado y si lo han tenido de niñas y adolescentes y de adultas? ¿Qué querrían saber de ellas mismas? ¿Les alivia o no tener un diagnóstico/identificarse? Igual no les hace falta. Y ahora, ¿qué espacios tienen en su vida para satisfacer sus necesidades actuales?

Estés criando o no, te mereces tener tu espacio de cuidado para ti.

 

15.- ¿Hay algo que le gustaría añadir? Valore esta entrevista y rubríquela.

Sí. El tema de las neurodivergencias es un movimiento que por fin está llegando a España – lleva tiempo desarrollándose en otros países-. Esto significa lo siguiente:

  • Es una oportunidad para reaprender, para comenzar prácticas respetuosas y un movimiento social de inclusión, aunque como digo, no todas las personas están actualizadas y en esto hace falta una perspectiva crítica.
  • Existen las generaciones perdidas. ¿Qué pasa con las personas de 60, 50, 40… que se sintieron raras y nunca pudieron nombrarlo? Lo que más escucho es “ya es tarde para mí, ¡vamos a hablar de los niños!”. Si la persona sigue viva y tiene necesidades, ¿por qué es tarde? La gente tiene derecho a tener espacios, participación, conocerse… Nunca es tarde para conocerse.
  • Como en toda la ciencia hay sesgos de género y otros (de etnia, de edad, de clase…). Esto hace que niñas y mujeres no hayan sido detectadas. Si eres madre y algo de esto te resuena y te devuelve, date un espacio. Aparte de madre, eres persona.
  • La gente de 30 años estamos pudiendo ponerle nombre ahora. Es bellísimo que la sociedad cambie y que las personas de 20, 15, 10 años y las que sigan viniendo tengan el espacio que nunca tuvimos. Ahora bien, aquí entramos todas. ¿Qué significa todo esto para ti?

Gracias por las preguntas y por abrir un espacio de información en primera persona. Espero que las respuestas den un espacio para sentir y pensar a las personas que las lean, pudiendo acercarse a las altas capacidades y a las neurodivergencias desde un punto de vista más crítico, cercano, sensible y cotidiano, y que quien esté en el proceso de descubrirse, se lleve respuestas y también preguntas.

                                                                                                                  Firma: